Fichas Técnicas Geotermia
La energía presente en el subsuelo terrestre bajo forma de calor es un recurso ilimitado, eco-compatible y sobre todo gratuita. A partir de unos 20 m de profundidad la temperatura del terreno es constante, independientemente de las estaciones, y aumenta 1 °C cada 30 m más o menos. La evolución de la tecnología en el ámbito de las energías renovables ha producido sistemas de vanguardia capaces de aprovechar esta riqueza para la climatización y calefacción de edificios. Dichas instalaciones utilizan sondas que se hacen descender en el terreno y bombas de calor. Las sondas pueden colocarse en posición horizontal, dentro de excavaciones que requieren un terreno muy amplio, o en posición vertical dentro de uno o varios pozos geotérmicos.
El pozo geotérmico:
La realización de una instalación geotérmica de circuito cerrado vertical prevé la perforación de uno o varios pozos, con diámetros que van generalmente de 130 a 200 mm y una profundidad que varía en función del calor necesario (generalmente de 50 a 150 m). Una vez finalizada la perforación, la sonda geotérmica se introduce dentro del agujero con el auxilio de un peso y se procede al sellado del pozo. Esta última fase, a veces subestimada, es fundamental para aprovechar al máximo la capacidad térmica de la sonda, utilizando una lechada geotérmica apropiada, y a su vez para proteger el subsuelo, evitando la contaminación de las diferentes capas subterráneas.
La lechada geotérmica:
Nuestros clientes cuentan con dos productos excelentes para preparar la lechada geotérmica:
-
Bentonita geotérmica Geoseal que se prepara "n-situ" añadiéndole arena silícea o.
-
Bentonita geotérmica Thermo-seal ya mezclada con arena silícea y lista para usar.